Nunca me levantare temprano para cocinarte, tampoco te enseñare a cocinar para que tú algún día lo hagas para mi y menos para que dejes de ser dependiente en ese sentido.
No me peleare con mi hermana para que me deje pintar una estrella morada con rojo en la pared de mi cuarto.
No te presentare a mis amigos –mas bien nuestros- músicos, poetas, escritores suicidas o pintores que estaremos por conocer y como el “nuestros” no existirá nunca, nunca los conoceremos.
No arreglare más, ni más seguido, mi cuarto por que tú no lo visitaras.
No te enojaras algunas veces por que me fui de borracho con mis amigos, sin que me quieras cohesionar sino por que no te lleve.
No iremos juntos a los millones de lugares que queríamos hacerlo, a lo mejor vamos separados en calendarios distintos, pero en algunos de ellos yo pensare en ti, y estoy seguro que tu nunca lo aras.
Nunca conocerás a mi familia, ni te pediré que digas que el “noviazgo es una relación burguesa” enfrente de los sectores mas reaccionarios de los que por accidente biológico son mis familiares.
No estaremos de fiesta unos días cuando te titules y te acepten en la maestría, tampoco lo aremos conmigo.
No caminaremos por el centro histórico en la madrugada, ni te diré -citando una película-, “el frio que de noche sientes es por andar desperdiciada”.
No te veré dormir ni escribiré cuentos de tus sueños que imaginare.
No compraremos en psp ni jugaremos en cosas así.
No jugaras con el perro de mi hermana, ni le caerás mejor de lo que yo le caigo.
No aguantare tu borracheras, ni que te pongas pacheca y tu tampoco lo aras conmigo.
No iremos frecuentemente a bailar reggae.
Nunca uno de tus besos calmara mi vida cuando mi día estuvo de la chingada.
Nunca tendremos pocas escenas de celos ni la libertad será el otro fundamento de ninguna relación.
Nunca discutiré contigo las novelas que este leyendo en el momento.
Nunca iremos a ningún concierto, ni te besare, ni te tomare de la mano, ni te cantare –se me ocurren muchas y buenas canciones pero como no pasara no importa-
Nunca me regalaras chocolates, ni te enojaras por que trago muchos dulces
Nunca pediremos comida sin chile en cualquier lugar que vallamos.
Nunca te explicare el por que digo que el anarquismo es tan contrario al capitalismo que hasta se le parece
Nunca nos recordaremos que dijimos “ya no nos etiquetemos con ismos”
Nunca querré golpear a alguien que te haga daño sea quien sea.
Nunca te llevaras bien con mi sobrinito
Nunca te comprare un pijama para que puedas dormir en mi casa sin problemas
Nunca te pediré que me cebes un mate ni yo lo are por ti.
No te veré hermosa aunque estés enferma o cruda como creas que tú te ves mal.
Nunca esperare que pase tu proceso, nunca deseare que tú y yo seamos algo más que amigos, no te extrañare, no creo que sufra un mes por que no puedo verte, ni oírte ni nada. De todos este punto es el único que es una mentira, los demás ya se que no pasaran y mientras tanto hoy –no se mañana o después si esto sigue así- pero hoy esta es la verdad.
24 de marzo de 2009
Ciudad monstruo
Soundtrack: san pascualito rey: si pudieras ver
miércoles, 25 de marzo de 2009
Caminando por las madrugadas de un centro envejecido modernizante, las personas caminan a mí alrededor comprando comida y tirando sus sueños a la basura, yo en cambio no tengo un centavo –ni para comprar comida, pero esto no me importa- y avanzo por las calles, con un corazón suicida después de lacerarse latiendo a medias en mi pecho.
Y te recuerdo, hoy te fuiste ¿y sabes? Cuando regreses yo ya no estaré enamorado de ti, todas esas veces que amanecí pesando en usted y todas las noches que soñé con usted se terminaran con los días, y pasaran muchos en mi calendario –espero no tantos- y usted cada ves será solo un recuerdo, una cicatriz, pues me desprenderé de mi no equilibrado sentimiento pero no del cariño sano que por usted sentí.
Se que todo esto pasara antes que usted vuelva, por que si esto no sucede usted no volverá, pensando todo esto siento que un gota de la lluvia cae lentamente por mi mejilla, solo recuerdo un frase vieja y parafraseando grito en la calle ¡por que nadie entiende que hay que dejarse caer, dar un paso hacia atrás para tomar un gran impulso, caer en el abismo cortarse, fracturase todos lo huesos, para ya después quizá levantarse!, la gente me miro confundida, no sabían que quise decir, entonces un policía trato de acercase a mi, e hice lo que cualquiera que conozca a la policía, escape, entre a una calle oscura y le di el ultimo trago a la botella de vino que había comprado, sabia que era de los últimos tragos que daría en un buen tiempo, pues tres promesas me habían hecho decidirlo –aunque la ultima fue la mas importante, por que la hice conmigo-, corrí hasta llegar a una plaza, me dolía la mano por el puñetazo que le di a ese pobre chavo mientras sonaba el esqueleto pero después mi karma me regreso un puñetazo en las cotillas y un codazo en la nuca que casi consigue lo que tu conseguiste, tirarme al suelo, sigo caminando por la plaza recuerdo entonces la palabra nunca que no quisiste decirme que se estaba convirtiendo en un cuchillo clavado en mi brazo y decidió terminar lo que tu empezaste y el nunca me lo digo yo mismo y me arranco la costra para que nadie pueda ver que estoy herido.
Y recuerdo una voz que grita en mi cabeza y veo el concierto al que fui hace pocas horas, y revivo la lluvia torrencial que callo por mis mejillas, y entiendo que este es el origen del fin, y mis tres puntos finales ahora más que nunca tienen explicación ¡FIN!, por que entiendo que tu no sabes y nunca sabrás nadar en mi mar. Y ahora solo quiero que sepa que desde ahora hare todo por que muy pronto puedas empujarme, con todas tus fuerzas, desde lo mas alto, para que veas que me levanto. Por que la lluvia a parado en mis ojos y estoy sangrante de vino en todo mi cuerpo, ya no puedo dañarme mas y ahora si empieza la recuperación; por que la despedida de siempre –que solo digo y diré contigo- ahora no es dicha y se cambia por esta amistosa despedida “hasta luego, que tengas un buen viaje, espero regreses pronto”
Y te recuerdo, hoy te fuiste ¿y sabes? Cuando regreses yo ya no estaré enamorado de ti, todas esas veces que amanecí pesando en usted y todas las noches que soñé con usted se terminaran con los días, y pasaran muchos en mi calendario –espero no tantos- y usted cada ves será solo un recuerdo, una cicatriz, pues me desprenderé de mi no equilibrado sentimiento pero no del cariño sano que por usted sentí.
Se que todo esto pasara antes que usted vuelva, por que si esto no sucede usted no volverá, pensando todo esto siento que un gota de la lluvia cae lentamente por mi mejilla, solo recuerdo un frase vieja y parafraseando grito en la calle ¡por que nadie entiende que hay que dejarse caer, dar un paso hacia atrás para tomar un gran impulso, caer en el abismo cortarse, fracturase todos lo huesos, para ya después quizá levantarse!, la gente me miro confundida, no sabían que quise decir, entonces un policía trato de acercase a mi, e hice lo que cualquiera que conozca a la policía, escape, entre a una calle oscura y le di el ultimo trago a la botella de vino que había comprado, sabia que era de los últimos tragos que daría en un buen tiempo, pues tres promesas me habían hecho decidirlo –aunque la ultima fue la mas importante, por que la hice conmigo-, corrí hasta llegar a una plaza, me dolía la mano por el puñetazo que le di a ese pobre chavo mientras sonaba el esqueleto pero después mi karma me regreso un puñetazo en las cotillas y un codazo en la nuca que casi consigue lo que tu conseguiste, tirarme al suelo, sigo caminando por la plaza recuerdo entonces la palabra nunca que no quisiste decirme que se estaba convirtiendo en un cuchillo clavado en mi brazo y decidió terminar lo que tu empezaste y el nunca me lo digo yo mismo y me arranco la costra para que nadie pueda ver que estoy herido.
Y recuerdo una voz que grita en mi cabeza
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
